Imagínate que alguien te pone una pistola en la cabeza y te dice.
Vas a trabajar una semana más cada año.
Poco más o menos es lo que el sistema de transportes públicos hace con decenas de miles de trabajadores de Madrid (imagino que en otras ciduades ocurre lo mismo).
Hoy se ha bloqueado (otra vez) la Línea 10 de metro. Esto, que ya no es noticia, no hubiese sido una novedad si no llega a ser porque la flamante nueva líena de tren ampliada desde Getafe hasta Chamartín funciona como el culo.
Casi 20 minutos esperando un tren que, cuando ha venido, resulta ser un tren corto. Con las consiguientes carreras por el anden. Hay que ser muy lumbreras para poner un tren corto en plena hora punta en una de las líneas de máximo tráfico de viajeros.
Después, descubrimos que el tren no tiene aire acondicionado. Tres tandas de viajeros de metros metidos en un tren corto y sin aire acondicionado.
¿Es que ni una sola vez tanta incompetencia por parte de Metro y Renfe le va a costar el puesto a nadie?
¿Tan poco valor tiene para nuestros políticos nuestro tiempo?, y nuestro dinero, porque lo pagamos todos vía impuestos y con nuestro billete.
¿No va a haber nadie que ni una sola vez tome medidas? No ya para arreglarlo, que es pedir un imposible, sino para que al menos le cueste el puesto a alguien.
No que le cambien de puesto, que le despidan, por muy funcionario que sea.