Cuando hablamos de cómo salir de la crisis nos olvidamos de la gente. Hacemos referencia a planes industrailes, energéticos, financieros, de empleo, pero nos olvidamos de las personas.
¿De verdad creemos que la gente se va a quedar quieta en el paro? Espero que no.
A día de hoy tenemos mecanismos de creación de riqueza con los que no contábamos en la crisis de los 80 (muy parecida a ésta). Cada persona en sí misma es un elemento de generación de bienestar para los demás, de valor, de riqueza.
No se necesitan las herramientas de las empresas (internet y este blog son una prueba de ello). Espero, creo, deseo, que la gente se va a lanzar a una etapa de creatividad, de investigación, de esfuerzo personal que nos sacará, a España y al mundo, del bache en el que unos pocos (con la complicidad de la gran mayoría de nosotros, ovejas engordadas y silenciadas) nos han metido.
El que se quede quieto en el paro, cobrando del Estado, y esperando a que la tormenta pase se va a ver en una situación muy difícil, pues, para bien o para mal, el modelo empresarial y social va a empezar a pensar en las personas como marcas, como empresas unipersonales (Marc, S.A.), y el tiempo que esa gente pierda va a ir en contra de ellos mismos.
El resto, lo que aprovechen la coyuntura para formarse por su cuenta, para ser creativos, para producir para los demás, saldrán de ésta más o menos bien parados.